Comencemos afirmando que
desde que el hombre apareció sobre la faz de la tierra han existido ciertas
estrategias y técnicas de vigilancia dirigida de unos grupos hacia otros,
característica inherente en todas aquellas sociedades humanas donde la clase social
está presente. Pero, la vigilancia como rasgo institucional, centralizado y
omnipresente en la vida social de los individuos, es un fenómeno que se fue
perfeccionado desde inicios la llamada época moderna, en su seno surge el
desarrollo de las tecnologías que requiere el sistema económico-político
llamado capitalismo .
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martes, 9 de junio de 2015
domingo, 15 de febrero de 2015
¿Cuales son tus creencias?
Articulo original: Mònica Fusté http://www.monicafuste.com/
Como decía Henry Ford:
“Tanto
si piensas que puedes como si piensas que no, tienes razón”.
Tu realidad es un fiel
reflejo de lo tú que crees. Las creencias
son las normas de tu vida, las reglas según las cuales vives cada día.
La importancia de analizar tu sistema de creencias es crucial si quieres
diseñar tu destino.
miércoles, 11 de febrero de 2015
Enfermedades psicológicas causadas por Internet y los móviles
A
pesar de que es incuestionable que nuestra vida es más fácil gracias a Internet
y los dispositivos electrónicos, estos tienen también su lado perjudicial, ya
que son responsables de al menos ocho nuevas enfermedades reconocidas.
miércoles, 3 de diciembre de 2014
Conformismo social (experimento de Asch)
Los experimentadores,
conducidos por Solomon Asch pidieron a unos estudiantes que
participaran en una “prueba de visión”. En realidad todos los participantes del
experimento excepto uno eran cómplices del experimentador y el experimento
consistía realmente en ver cómo el estudiante restante reaccionaba frente al
comportamiento de los cómplices. El objetivo explícito de la investigación era
estudiar las condiciones que inducen a los individuos a permanecer
independientes o a someterse a las presiones de grupo cuando estas son
contrarias a la realidad.
domingo, 9 de noviembre de 2014
Terapia de pareja
Consiste en asistir a
las parejas con problemas, o en crisis graves, para ayudarlos a encontrar la mejor solución.
Mediante un enfoque
sistémico, y cognitivo conductual, teniendo en cuenta que ambos integrantes
vienen de distintos sistemas familiares, con diferentes creencias, historias y
experiencias, que luego son las que influyen en su vida personal, se comienza
el trabajo vincular, para arribar a la mejor solución para ambos.
La terapia para parejas es la
solución profesional para parejas, que están pasando por una crisis o tienen
problemas familiares, con los hijos, problemas sexuales, celos, infidelidad,
mala comunicación, competencia entre ambos, indiferencia, etc.
La terapia para
parejas ayuda a solucionar estos problemas ya que proporciona un
tratamiento adecuado, que transforma estos problemas en una relación saludable
que brinda a ambos miembros de la pareja una mejor calidad de vida.
¿Por qué se separan las parejas?
Infidelidad
Tensiones y conflictos
familiares
Abuso físico y
emocional.
Crisis de la edad
media.
Adicciones (alcohol,
drogas, trabajo, otros)
Falta de comunicación.
Problemas económicos.
Falta de compromiso con
el matrimonio.
Cambios drásticos en
prioridades personales.
Expectativas o
necesidades insatisfechas,
Falta de habilidades en
la resolución de conflictos.
Intolerancia.
Problemas sexuales.
Violencia física o
emocional.
Todas
las relaciones sufren sus altibajos; el problema surge cuando las disputas se
hacen permanentes y la paz desaparece por completo. Llegados a este punto,
puede que lo mejor sea hacer vidas por separado, pero si aún hay esperanzas de
salvar la relación, una buena terapia en pareja nos será de gran
utilidad.
Beneficios de la terapia de
pareja
Optar
por este tipo de terapias nos ofrece
múltiples beneficios. Ambos miembros de la pareja deben estar de acuerdo en
comenzar a ir a terapia de pareja, y es necesario que los dos se
encuentren a gusto con el psicólogo elegido. Si no se da confianza entre los
tres, la terapia no servirá para nada. Por ello es tan importante escoger
el profesional adecuado.
Para
el psicólogo será mucho más fácil que para los involucrados, pues tiene una
visión objetiva de lo ocurrido. De esta forma puede encontrar soluciones
efectivas.
El primer paso será determinar la
causa de los problemas, que suelen estar relacionados con
asuntos de orden familiar, económico o emocional. Los cambios, como la llegada
de un bebé, así como la rutina, también pueden dañar gravemente una relación.
Todo ello conlleva tensiones y ausencia de comunicación.
Durante
la terapia de pareja, el psicólogo escuchará a las dos personas
enfrentadas, tanto juntas como por separado, y las ayudará a comunicarse y comprenderse. Esto requiere de la
paciencia y la voluntad de los tres, especialmente de los dos implicados. Ambos
deben esforzarse en hacer los ejercicios que el experto considere necesarios.
A
pesar de los muchos beneficios que nos aporta la terapia de
pareja, hay que dejar claro que no garantiza la salvación de la relación. Lo que hace en realidad ir a terapia
de pareja es ayudarnos a decidir cuál es nuestro camino, y qué es lo mejor
para nosotros.
Fuente:
http://cosasdemujer.com/por-que-ir-a-terapia-de-pareja/
lunes, 13 de octubre de 2014
Empatìa
La empatía es la
capacidad para ponerse en el lugar del otro y saber lo que siente o incluso lo
que puede estar pensando.
Las
personas con una mayor capacidad de empatía son las que mejor saben
"leer" a los demás. Son capaces de captar una gran cantidad de
información sobre la otra persona a partir de su lenguaje no verbal, sus
palabras, el tono de su voz, su postura, su expresión facial, etc. Y en base a
esa información, pueden saber lo que está pasando dentro de ellas, lo que están
sintiendo. Además, dado que los sentimientos y emociones son a menudo un
reflejo del pensamiento, son capaces de deducir también lo que esa persona
puede estar pensando.
La
empatía requiere, por tanto, prestar atención a la otra persona, aunque es un
proceso que se realiza en su mayor parte de manera inconsciente. Requiere
también ser consciente de que los demás pueden sentir y pensar de modos
similares a los nuestros, pero también diferentes. Tal vez a ti no te moleste
un determinado comentario o broma, pero a otra persona sí puede molestarle. La
persona empática es capaz de darse cuenta de que dicho comentario te ha
molestado incluso aunque ella sienta de otra manera.
En
general, es fácil para la mayoría de las personas tener una respuesta empática
ante un daño físico ocurrido a otra persona. Por ejemplo, todos sabemos lo que
se siente ante un golpe en la espinilla, porque todos sentimos lo mismo y es
fácil sentir el dolor la persona que vemos recibir el golpe. No obstante, para
evitar el malestar que se siente, muchas personas reaccionan riéndose. De este
modo, se libran del dolor, aunque también se alejan de una respuesta empática.
Cuando
no se trata de dolor físico, sino emocional, puede ser más difícil saber lo que
la otra persona está sintiendo y requiere un grado de atención y de conciencia
de la otra persona más elevado.
Cómo ser
más empático
Una
persona puede aumentar su capacidad de empatía observando con más detalle a los
demás mientras habla con ellos, prestándoles toda su atención y
observando todos los mensajes que esa persona transmite, esforzándose por
ponerse en su lugar y "leer" lo que siente. Si mientras hablas
alguien, estás más pendiente de tus propias palabras, de lo que dirás después,
de lo que hay a tu alrededor o de ciertas preocupaciones que rondan tu mente,
tu capacidad para "leer" a la otra persona no será muy alta.
Pero la empatía es mucho más
que saber lo que el otro siente, sino que implica responder de una manera
apropiada a la emoción que la otra persona está sintiendo. Es
decir, si alguien te dice que acaba de romper con su pareja y tú
sonríes y exclamas "¡Qué bien!", no estás dando una respuesta muy
empática.
La falta
de empatía
La
falta de empatía puede verse a menudo al observar las reacciones de los demás.
Cuando una persona está principalmente centrada en sí misma, en satisfacer sus
deseos y en su propia comodidad, no se preocupa por lo que los demás puedan
estar sintiendo y no tiene una respuesta empática ante ellos. Es la madre o
padre que responde con un "mmm" indiferente, cuando su hija pequeña
le enseña con entusiasmo su último dibujo, sin percibir la decepción de la niña
al ser ignorada. Es el marido que llega a casa cansado del trabajo y se sienta
a ver la tele mientras espera que su esposa, que también llega cansada del
trabajo, se ocupe de hacer la cena y de bañar a los niños. O es la persona que
dice no importarle si hay calentamiento global o si estamos contaminando el
ambiente porque considera que ya habrá muerto cuando todo eso sea un verdadero
problema.
Tal
vez vivamos en una sociedad donde la gente es cada vez menos empática (según
estudio de la Universidad de Michigan, los niveles de empatía de estudiantes
universitarios cayeron un 40% entre el año 2000 y el 2010). No obstante, el
único modo de hacer que el mundo sea cada vez más empático y no al revés,
consiste en que cada persona se esfuerce por ser más empática, prestando más
atención a los demás, a sus emociones, a lo que pueden estar sintiendo o
pensando, o cómo les afecta lo que dices o haces.
Para
afianzar un poco más el tema de la empatía, te dejo el siguiente video.
Fuente:
http://motivacion.about.com/
viernes, 3 de octubre de 2014
¿Leer? o ¿Ver televisión?
Hola
de nuevo.
Por un
momento observa y analiza la imagen, deja en los comentarios lo que percibes y
comparte tus pensamientos.
Como
dirían “una imagen vale más que mil palabras”.
Saludos
y éxito en todo lo que emprendas.
miércoles, 26 de marzo de 2014
Redes sociales y problemas psicologicos
Un experto habló sobre las consecuencias negativas del uso excesivo de estos medios electrónicos
El experto Eduardo Quijano, académico del ITESO, afirmó que
el uso de redes como Twitter y Facebook es una nueva condición cultural, pero
su empleo compulsivo puede desencadenar problemas psicológicos.
El también coordinador de la Maestría en Comunicación de la
Ciencia y la Cultura del Instituto Tecnológico y de Estudios Superiores de
Occidente (ITESO) señaló que este tipo de acciones son parte de las nuevas
formas de estar conectado con los otros y son un factor de socialización
indispensable.
Abundó que el uso de las redes sociales en internet forma
parte de las condiciones culturales del siglo XXI, y deben entenderse así, como
en su momento fue considerado el uso del teléfono, la televisión o la radio.
Sin embargo, advirtió que la consulta excesiva de las
actualizaciones de las redes sociales tiene consecuencias negativas como no
enfocarse o concentrarse en el trabajo, en la escuela o en otro tipo de
responsabilidades.
"Los médicos han detectado que quienes padecen el
síndrome de dispersión se dispara con el uso compulsivo de la tecnología"
, aseguró.
Refirió que la Asociación Americana de Psiquiatría define la
compulsión como conductas repetitivas de actos mentales, impulsadas como
respuesta a una obsesión con el fin de prevenir o reducir sensaciones de angustia
o temor.
Añadió que el uso de las redes tiene varios niveles: el de
usuario promedio, el excesivo y el compulsivo.
Puntualizó que algunas personas no miden el impacto que
puede tener el uso compulsivo de los teléfonos inteligentes o tabletas.
"Hay quienes usan sus aparatos y responden mensajes cuando conducen el
auto sin importarles que ponen en riesgo su vida y la de otros" .
Citó que los usuarios compulsivos de Facebook o Twitter
experimentan una pérdida en su bienestar cuando ven publicaciones de amigos o
conocidos, de situaciones o hechos que no están dentro de sus opciones, como un
viaje al extranjero, la compra de un nuevo auto o una casa, un trabajo nuevo o
hasta contraer matrimonio.
Añadió también que el uso compulsivo de las redes sociales
tiene consecuencias patológicas, las cuales deben llevar a un tratamiento
psicológico.
Comentó que desde hace un par de años algunos especialistas
han llamado "miedo a estar desconectado" a la ansiedad de estar
activos en las redes sociales y de querer estar enterados en cualquier momento
de lo que sucede en el mundo virtual.
Lo anterior ha sido llamado como fomo y cada vez se
populariza más en el vocabulario anglosajón. Se desprende de la contracción en
inglés de fear of missing out, traducido como miedo a perderse algo o estar
fuera de algo (eventos con amigos y familiares, fiestas, conciertos, cenas,
etcétera) .
El diccionario de la Oxford University Press tiene una
definición más precisa de fomo, lo describe como la ansiedad de que algo
emocionante o interesante puede ocurrir en algún lugar en el que no se está,
del que usualmente las personas se enteran a través de publicaciones en alguna
red social en internet.
"Para muchas personas que están en las redes sociales
más que una sensación de envidia, es triste ver las publicaciones de otros
porque se dan cuenta que no tienen las mismas opciones" , resaltó el
académico.
Abundó que hay quienes idealizan la vida de otros que sólo
muestran una parte de ella, por lo general situaciones de éxito o hechos que
expresan felicidad.
"A través de las redes sociales uno descubre en tiempo
real las múltiples alternativas de existir, de estar siendo, de habitar en la
ciudad, de otras personas; las opciones de vida que yo no tengo, y eso a muchos
les produce tristeza y hasta depresión" , señaló.
Algunos investigadores han sugerido que las conductas de uso
compulsivo de las redes sociales delatan una especie de infelicidad con la vida
propia.
"Con la vida cercana porque entienden que lo mejor de
la vida se ha desplazado a un espacio virtual mucho más grande, con más
emociones, con risas y sonrisas, de ser aceptado y reconocido" , consideró
Quijano.
lunes, 18 de noviembre de 2013
Psicología social
La psicología social es el estudio científico de cómo los pensamientos, sentimientos y comportamientos de las personas son influenciados por la presencia real, imaginada o implícita de otras personas. Junto con la psicología clínica, la educativa y la organizacional, la psicología social es una de las cuatro grandes ramas de la psicología, así como una de las ramas clásicas de la sociología. Sus orígenes se remontan a 1879 con la aparición de la Völkerpsychologie o Psicología de los pueblos, desarrollada por Wilhelm Wundt y que actualmente es una de las especialidades de estudio, focalizando el individuo en la sociedad y la incidencia de esta en el individuo ya que lo humano y lo social están estrechamente relacionados y se complementan mutuamente.
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