Un día recibí
las siguientes imágenes en mi celular, una compañera del grupo de whatsap me
las envió y en ese preciso momento comprendí algo, a veces nos quejamos porque
no tenemos ciertas cosas y nos sentimos infelices, sin tener en cuenta de las
cosas que si tenemos.
Entendí que
la felicidad se encuentra en cada momento que disfrutamos, en que cada momento
que compartimos con las personas especiales que nos rodean (familia, amigos), en
una sonrisa, en un abrazo, en una caricia, en la existencia misma.
Te deseo que
tengas una linda noche y muchos días de éxito en lo que sea que hagas.
Había
una vez una ola pequeña que no era feliz. "Que desgraciada me siento"
se quejaba. "Las otras olas son grandes y fuertes, y yo soy pequeña y
debil. No es justo".
Otra ola que pasaba cerca decidió parar y hablar con ella. "Te sientes así
porque no eres consciente de tu verdadera naturaleza. Crees que eres una ola.
Crees que eres pequeña y por eso sufres, pero esa no es la realidad."
"¿Qué?" La ola pequeña no daba crédito a semejante tontería.
"¿Que no soy una ola? ¡Claro que si! ¡Como que no soy una ola! ¿Pero no
ves la cresta, y como voy avanzando hacia la orilla? Y ahí está mi estela, por
pequeña que sea... como puedes decir que no soy una ola?"
"Esto que tu llamas ola es simplemente una forma efímera que asumes por un
periodo de tiempo corto. En realidad eres solamente agua. Cuando te des cuenta
totalmente de que esta es tu naturaleza fundamental nunca más te sentirás
confusa sobre si eres una ola o no, y sobre tu tamaño. Te liberarás de tu
sufrimiento".
"Y si yo soy agua, ¿tu que eres?"
"Soy agua también. Por el momento estoy asumiendo la forma de una ola más
grande que tu, pero esto no cambia mi esencia: agua. Yo soy tu y tu eres yo.
Somos parte de una realidad superior."
A veces se despierta
mi habito lector y en esta ocasión se me antojo leer un poco de libros de motivación,
siempre es bueno tener variedad en la lectura.
En esta ocasión, me gustaría
compartirte unas frases de Anthony Robbins.
Espero y la
disfrutes, están buenísimas, léelas y aplícalas.
1-Tu
vida cambia el momento en que tomas una decisión nueva, congruente y
comprometida.
Seguramente piensas que
si estás tan a gusto en tu zona de confort, no tiene mucho sentido salir de
ella. Sin embargo, cuando nos atrevemos a dar el paso nos permitimos eliminar
nuestras barreras, conocer nuevas personas y vivir nuevas experiencias. Y, todo
esto, provoca un crecimiento que nos llevará a tener mayores expectativas,
aumentar nuestras habilidades y tener una vida más satisfactoria en todos los
sentidos.
He aquí 8 simples pero
poderosas decisiones para tomar control de tu vida, reducir significativamente
tu estrés y aumentar tu capacidad para manejar el cambio.
El
coaching es un proceso en el que un coach (entrenador) actúa como guía para la
persona a la que trata de ayudar en la mejora de un ámbito de su vida. Un
entrenador es algo habitual en el ámbito del deporte, pero el coaching se ha
extendido a todas las áreas de la vida de una persona, así, hoy en día hay una
gran especialización en la práctica del coaching y podemos encontrar a
especialistas en empresa, en coaching personal y coaches especializados en
educación. De forma resumida, el
objetivo que se persigue con el coaching es que la persona que recibe la ayuda
del coach consiga unos objetivos marcados previamente, con más rapidez o con
unos resultados mejores que si tratara de hacerlo por sí solo.
La especialización en el
coaching obedece a una realidad, para poder ayudar en algo, el coach debe
conocer su disciplina en profundidad. Además debe poder empatizar con su alumno
y establecer una comunicación fluída. En el sector del coaching profesional
vemos actualmente una gran tendencia a la especialización, y por otra parte una
apertura hacia los medios de comunicación que se emplean para poner en contacto
al “alumno” y al coach. Hoy en día, no son extrañas las sesiones de
coaching online con conexiones telefónicas o videoconferencia por Skype.
Articulo
original http://www.inteligencia-emocional.org/
El ser humano
contemporáneo sufre de un pavoroso empobrecimiento histórico, que nos tiene
sumidos en un nivel absoluto de analfabetismo emocional. Estamos al tanto de
los índices, de las fluctuaciones, de los bits y de lo que sucede al otro lado
del mundo, pero nada sabemos de nuestra vida afectiva y emocional, por lo que
continuamos exhibiendo gran torpeza en nuestras relaciones personales.
Había dos piedrecitas que vivían en medio
de otras en el lecho de un torrente. Se distinguían entre todas porque eran de
un intenso color azul. Cuando les llegaba el sol, brillaban como dos pedacitos
de cielo caídos al agua. Ellas conversaban en lo que serían cuando alguien las descubriera:
"Acabaremos en la corona de una reina" se decían.
En esta ocasión
te dejo un video que se basa principalmente en las ventajas de una vida
minimalista, por eso se llama vivir con menos es igual a una mayor felicidad.
Espero que
igual que a mí, rescates algunos de los conceptos importantes y los implementes
a tu vida.
La empatía es la
capacidad para ponerse en el lugar del otro y saber lo que siente o incluso lo
que puede estar pensando.
Las
personas con una mayor capacidad de empatía son las que mejor saben
"leer" a los demás. Son capaces de captar una gran cantidad de
información sobre la otra persona a partir de su lenguaje no verbal, sus
palabras, el tono de su voz, su postura, su expresión facial, etc. Y en base a
esa información, pueden saber lo que está pasando dentro de ellas, lo que están
sintiendo. Además, dado que los sentimientos y emociones son a menudo un
reflejo del pensamiento, son capaces de deducir también lo que esa persona
puede estar pensando.
La
empatía requiere, por tanto, prestar atención a la otra persona, aunque es un
proceso que se realiza en su mayor parte de manera inconsciente. Requiere
también ser consciente de que los demás pueden sentir y pensar de modos
similares a los nuestros, pero también diferentes. Tal vez a ti no te moleste
un determinado comentario o broma, pero a otra persona sí puede molestarle. La
persona empática es capaz de darse cuenta de que dicho comentario te ha
molestado incluso aunque ella sienta de otra manera.
En
general, es fácil para la mayoría de las personas tener una respuesta empática
ante un daño físico ocurrido a otra persona. Por ejemplo, todos sabemos lo que
se siente ante un golpe en la espinilla, porque todos sentimos lo mismo y es
fácil sentir el dolor la persona que vemos recibir el golpe. No obstante, para
evitar el malestar que se siente, muchas personas reaccionan riéndose. De este
modo, se libran del dolor, aunque también se alejan de una respuesta empática.
Cuando
no se trata de dolor físico, sino emocional, puede ser más difícil saber lo que
la otra persona está sintiendo y requiere un grado de atención y de conciencia
de la otra persona más elevado.
Cómo ser
más empático
Una
persona puede aumentar su capacidad de empatía observando con más detalle a los
demás mientras habla con ellos, prestándoles toda su atención y
observando todos los mensajes que esa persona transmite, esforzándose por
ponerse en su lugar y "leer" lo que siente. Si mientras hablas
alguien, estás más pendiente de tus propias palabras, de lo que dirás después,
de lo que hay a tu alrededor o de ciertas preocupaciones que rondan tu mente,
tu capacidad para "leer" a la otra persona no será muy alta.
Pero la empatía es mucho más
que saber lo que el otro siente, sino que implica responder de una manera
apropiada a la emoción que la otra persona está sintiendo. Es
decir, si alguien te dice que acaba de romper con su pareja y tú
sonríes y exclamas "¡Qué bien!", no estás dando una respuesta muy
empática.
La falta
de empatía
La
falta de empatía puede verse a menudo al observar las reacciones de los demás.
Cuando una persona está principalmente centrada en sí misma, en satisfacer sus
deseos y en su propia comodidad, no se preocupa por lo que los demás puedan
estar sintiendo y no tiene una respuesta empática ante ellos. Es la madre o
padre que responde con un "mmm" indiferente, cuando su hija pequeña
le enseña con entusiasmo su último dibujo, sin percibir la decepción de la niña
al ser ignorada. Es el marido que llega a casa cansado del trabajo y se sienta
a ver la tele mientras espera que su esposa, que también llega cansada del
trabajo, se ocupe de hacer la cena y de bañar a los niños. O es la persona que
dice no importarle si hay calentamiento global o si estamos contaminando el
ambiente porque considera que ya habrá muerto cuando todo eso sea un verdadero
problema.
Tal
vez vivamos en una sociedad donde la gente es cada vez menos empática (según
estudio de la Universidad de Michigan, los niveles de empatía de estudiantes
universitarios cayeron un 40% entre el año 2000 y el 2010). No obstante, el
único modo de hacer que el mundo sea cada vez más empático y no al revés,
consiste en que cada persona se esfuerce por ser más empática, prestando más
atención a los demás, a sus emociones, a lo que pueden estar sintiendo o
pensando, o cómo les afecta lo que dices o haces.
Para
afianzar un poco más el tema de la empatía, te dejo el siguiente video.
Las emociones son
una respuesta que genera el cerebro ante un estímulo externo; sin embargo, son
diferentes zonas del cuerpo humano las que interactúan en el procesamiento de
éstos. Es la razón por la que al sentir miedo se puede experimentar dolor
estomacal.
Las emociones proporcionan el color al
comportamiento, y son necesarias para la supervivencia del individuo, por
ejemplo la rabia o la agresividad permite a la persona enfrentarse con un enemigo,
o si el sistema nervioso juzga que el
contrincante es demasiado peligroso sustituye la rabia por miedo para que se
pueda escapar de él”, así lo indica un artículo publicado por la Universidad Autónoma de México (UAM).
Recorren
cada parte de tu cuerpo…
Un
estudio de la Universidad de Aalto, en Finlandia, afirma que las
emociones se manifiestan corporalmente de manera universal. Esto ocurre a
través de mecanismos biológicos que sirven para responder al entorno, es decir,
defender o disfrutar según la situación.
El
análisis contó con la participación de 700 voluntarios, los cuales provenían de
Suecia, Finlandia y Taiwán; quienes observaron palabras, historias, imágenes y
películas relacionadas con seis emociones básicas: ira, miedo, asco, felicidad, tristeza
y sorpresa, y siete complejas: ansiedad, amor, depresión, desprecio,
orgullo, vergüenza y envidia.
Como
resultado, hoy se sabe que el amor y la alegría son
los sentimientos que generan reacciones más intensas en todo el organismo,
mientras que el temor y la tristeza impactan en la zona cercana al pecho.
La depresión,
por el contrario, genera una especie de adormecimiento en todos los órganos
vitales.
Las
emociones son tan importantes, que pueden ser causa de enfermedad; ejemplo, la hipertensión,
la cual es resultado de pasión alta. De acuerdo a Debbie Shapiro, autor
de “La conexión cuerpo mente”, esta alteración puede deberse a un profundo
temor y falta de confianza, la sensación de que corremos peligro constante y
debemos estar alerta.